Con Aries comienza el Zodíaco, así que representa el primer estadio vital de nuestra vida, cuando, después de nacer, empezamos a ser individuos por nosotros mismos.
Aries como signo de Fuego, necesita independencia, libertad y ser alguien por si mismo.
Tiene aries espíritu de líder y de guía; de algo que le haga sentir el primero, el mejor o el más rápido.
A lo largo de su vida aries irá desarrollando un espíritu competitivo, como si la lucha por la supervivencia dependiese de ello, algo que con frecuencia le proporciona capacidades para ser empresario.
En el fondo aries tiene sed de conquistas, ya sean éstas económicas, sentimentales o de cualquier otro tipo, pero que le permitan realizar una proeza.
La tranquilidad para Aries es un imposible: siempre esta haciendo cosas, aunque, si es posible, a momentos o aquello que le apetezca. Se divierte más y reacciona con más ilusión ante nuevos estímulos y proyectos que en historias ya consolidadas.
Aries es en su evolución personal muy constante, muchas veces sus pasos conllevan riesgos considerables, pero no suele ser muy consciente del peligro. En cambio, sí que tiene miedo a los problemas físicos.
En las relaciones personales aries prefieres un trato real; ir a lo directo, sin demasiada retórica ni preparativos.
Realmente aries es impulsivo e impaciente. En el fondo, es como un niño, algo caprichoso, que quiere las cosas ya, y si no se enfada, aunque los enfados le duran poco.
En el amor aries, por norma se entrega total e incondicionalmente a la persona amada, a la que suele idealizar como encantadora de todos los valores que espera ver en su amor.
Si tu carta astral es equilibrada en el ó ella puedes esperar: valor, audacia, confianza en sí mismo, sentido del humor, iniciativa y noble ambición.